RR HH y los roles son similares a una partida de ajedrez. Cualquier persona de nuestra empresa, por pequeño que sea su papel dentro de la misma, puede marcar la diferencia para nosotros. Pues cuántas veces, mover ó no, un pequeño peón puede significar una diferencia abismal, no ya sólo en ganar la partida, que es posible que la ganemos; sino en el transcurso de la misma. ¿Cuántas veces hemos conseguido objetivos, pero sin embargo se ha hecho dificil el transcurso, justamente por no haber tenido en cuenta las ideas de determinadas personas que jugaban un rol operativo tipo caballo, alfil o peón? ¿O incluso no se han conseguido?
El rey es la figura más importante del tablero. Pero a nivel operativo, no. A nivel operativo la figura más importante del tablero es la reina. Muchas veces nos fijamos en las grandes piezas, o en las personas que tienen características de líder (léase la reina). Sin embargo, debemos tener en cuenta que, cuando los líderes están bloqueados, si surgen ideas dentro de nuestra empresa que proceden de roles tipo caballo ó peón, que son operativa y estratégicamente buenas, debemos aplicarlas para desbloquear aquellas acciones que los líderes, en ese momento, no pueden solucionar. Pongamos como ejemplo el caso de que en una partida de ajedrez queremos hacer un movimiento que nos permitiría ganar la posición en el tablero, pero no podemos sacar a jugar la reina, porque en cualquier posición que la movamos, nos la eliminarían. Movamos, pues un peón, un caballo o alfil (si lo tenemos), para desbloquear y despejar el terreno.
Abogo porque todos aquellos que forman parte de nuestra empresa, desde el más pequeño de los peones puede proporcionar una ventaja diferencial y exclusiva que nos permita conseguir nuestros objetivos.
Es indiscutible que algunas personas tienen determinados rangos, jefes de sección, mandos intermedios, gerentes, directores, operarios... que los identificamos con los valores de las piezas del ajedrez... y es muy loable esta semejanza (porque es directa), pero no suficiente, vamos, que está bien, pero no para el mundo de crisis en el que nos movemos, porque ésta es la visión, que, hablando en plata (más determinadas cosas, que seguro que serán muchas más, no sólo ésta), nos han llevado a esta situación. Ésa es la visión, hasta ahora (que yo sepa).
Sin embargo, tengo una idea más profunda (pero no sé hasta qué punto), y más crucial (y cuánto de de crucial, claro). Las empresas están constituidas por personas. Las personas tienen ideas. La figura clave del ajedrez, es la reina, la más poderosa y de más valor. Vamos a suponer que las ideas que tenemos, las podemos clasificar como piezas de ajedrez. Es decir, una persona considerada peón, ó caballo... puede tener una idea reina. ¡Ojo!
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