Hoy me iba a acostar temprano, pero he querido escribir algo tras hablar con una amiga, a la que aun no conociendo en persona, pero desde el primer día que empezamos a hablar, ya me hizo sentir que es una persona que merece la pena conocer.
Haces por los demás muchas cosas, más de lo que debieras, te entregas a ellos y mucha gente se dedica a utilizarte, sin más. Claro que uno tampoco es un santo, y comete muchos errores en su momento, los reconoces y aceptas que te has equivocado. Pero cuando una y otra vez, la gente hace lo que le parece, sin tener un cuenta un mínimo de empatía y sientes que te hieren, ¿qué haces?
Haces en cada momento lo que consideras que debes hacer, porque es justo y es sensato, de acuerdo a tus principios. Haces aquello que te sale del alma, porque si no, dejarías de ser tú mismo. Y lo principal es ser siempre tú mismo, pues de ahí parte todo.
Pero debes aprender que hay personas que no buscan el bien de los demás, sino su propio beneficio, es duro, pero lo aceptas. ¿Vas a ser cabrón con ellos, porque ellos lo son? No. Serás con ellos lo que te dicten tus principios, les aportarás todo aquello que les debas aportar, no le pondrás la zancadilla, porque tu ser te lo impide. Les ayudarás siempre que veas que es necesario. Pero recuerda que es tu deber como persona y porque ellos son personas, y esta frase encierra, para mí, mucho significado. Por responsabilidad social con las personas. Lo cual es un principio, una forma de actuar.
Tus sentimientos nobles debes darlos y aportarlos. Pero recuerda, no todo el mundo los merece, y eso es algo que verás con el tiempo. Cuando veas que te sientes asfixiado por una relación, ya sea amorosa o de amistad, cuando tú previamente lo has dado todo conforme a tus principios, para mí son los primeros síntomas que te deben poner alerta, de que esta relación, o cambia, o se termina. Y, por mi experiencia, casi siempre es lo segundo y es lo más sano. Puede parecer duro, pero es así. Y sinceramente, no me gusta escribir en términos duros y tajantes. Debo ser realista, aunque duela. Llega un momento en la edad de cada uno en la que sabes, que tu comportamiento al igual que el de los demás y al igual que en la Mecánica del Sólido Rígido, tiene una inercia, una tendencia a ser, a comportarse, sea cuales sean las circunstancias, difíciles de modificar y de cambiar. No digo que no se pueda, digo que es muy difícil que sea posible. Y por tanto, sólo las personas implicadas son las que saben hasta qué punto se puede seguir ó no, he ahí la gracia del libre albedrío.
Este año 2011, que está a punto de terminar, ha sido especialmente duro en este aspecto, pero sinceramente, de este año 2011 que termina he aprendido mucho a nivel personal. Existen personas con las que he hablado, otras que no. Todos han dejado algo: alegría, entusiasmo, perseverancia, dolor, tristeza y decepción, cualquier cosa de estas, por separadas o mezcladas, de todo se aprende. Pues he aprendido a decidir qué es lo que quiero que esté en mi vida y lo que no quiero que esté en mi vida.
Año 2011: a ti te lo dedico, has sido duro, pero he aprendido mucho a nivel personal, me has creado como el herrero que hace una espada, a base de golpes, calor y templado. Has sido tú quien ha dado los últimos retoques para optimizar una obra que empezó en 1982, con la sabiduría del pasado; pues he recordado tanto, que en mi alma y en mi mente quedan grabados momentos del pasado. Todavía me queda mucho por aprender en los años venideros, mucho, 2011 ha sido el año en que he echado la vista atrás, y he hecho balance de todo.
Y con todo lo aprendido, allá vamos!! asi que adelante!!
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